Noviembre 2010

El Patrimonio Cultural y los Monumentos en Arica


Nota aparecida originalmente en el periódico electrónico local
"El Morrocotudo" el 06 de Julio del 2010.



Se tiende a confundir los términos “Patrimonio” y “Monumento”. Se suele entender al Patrimonio Cultural como un amplio concepto que involucra un conjunto de aspectos materiales e inmateriales que son valorados colectivamente como insumos que dan forma a nuestra identidad cultural. Más allá de un listado de cosas que todos deberíamos apreciar y cuidar, el Patrimonio Cultural consiste en un proceso social dinámico en que cada individuo identifica y tiene una particular relación con los hitos de su historia y su paisaje.


En este sentido, el Patrimonio Cultural y Natural regional ha sido frecuentemente nombrado como uno de los puntales de la identidad de nuestra administrativamente nueva, pero ya milenaria región de Arica y Parinacota. Además, el Patrimonio Cultural también es visto como un conjunto que puede servir para lograr el anhelado desarrollo económico y social.


En nuestra región el tema patrimonial se ha ido instalando de alguna forma en la comunidad. Así, lenta pero consistentemente la comunidad va exigiendo que los edificios, las plazas, las calles y los diversos lugares en donde reside la memoria y la historia local estén protegidos de intervenciones que no respeten esos valores. Incluso esta misma comunidad se pregunta por qué las autoridades y las leyes no logran impedir la pérdida de estos lugares que poseen un innegable valor cultural e histórico.


Es en este punto donde yace la diferencia con el concepto de Monumento. En términos legales, los Monumentos Nacionales, son aquellos lugares, construcciones o ruinas que gozan de la protección legal de la Ley Nº 17.288. A través de esta Ley, sólo se puede proteger una parte del Patrimonio Cultural, el patrimonio tangible y en lo posible de grandes dimensiones o “monumental”.


La Ley 17.288 señala cinco categorías de Monumentos Nacionales: Monumentos Históricos, Zonas Típicas, Santuarios de la Naturaleza, Monumentos Arqueológicos y Monumentos Públicos. Los tres primeros requieren de un decreto otorgado por el Ministerio de Educación para lograr esa protección, mientras que los dos últimos, lo son sin necesidad de decreto alguno.


En la ciudad de Arica han sido declarados como Monumentos Históricos un conjunto de edificios y lugares que por sus especiales características históricas y arquitectónicas deben resguardarse. Destacan los siguientes: El Morro de Arica, la Ex–Isla del Alacrán, el Regimiento “Rancagua”, la Antigua Aduana de Arica, el Edificio del Ferrocarril Arica-La Paz y la Catedral San Marcos de Arica. De esta forma, cualquier intervención que se requiera hacer en estos Monumentos Nacionales, incluso una conservación, debe ser autorizada por el Consejo de Monumentos Nacionales, quien velará para que los valores patrimoniales por los cuales fue declarado se mantengan. En Arica, la Comisión Asesora de Monumentos Nacionales está presente para orientar tanto a los privados como a los servicios que tengan dudas respecto a la intervención y manejo de los Monumentos Nacionales.


Sin duda, en la ciudad existen otros lugares y edificios que poseen las condiciones para lograr esta protección legal. Con tales declaraciones se evitaría el riesgo de deterioro e incluso pérdida de estos componentes de nuestro patrimonio. Entonces, no basta con ser reconocido como Patrimonio Cultural para que los lugares y edificios significativos se conserven, y sólo adquiriendo la calidad de Monumento Nacional, éstos pueden ser resguardados.


Además de la Ley 17.288, existe otra herramienta de protección para algunos inmuebles patrimoniales, dentro del Plan Regulador de la Comuna de Arica, sancionado el año pasado. En este Plan Regulador se reconoce un conjunto de Inmuebles de Conservación Histórica, los cuales sólo pueden ser intervenidos si cuenta con la autorización del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (MINVU). En la página “Patrimonio Urbano” del MINVU hay un listado de los inmuebles de la ciudad de Arica que posee esta protección.


Estamos claros que la actual legislación no es suficiente para salvaguardar este patrimonio urbano de Arica, principalmente porque no da los incentivos a los dueños privados, ni da los presupuestos al Estado para que se mantengan adecuadamente los Monumentos Nacionales. Esto ha resultado, ya muchas veces, en la pérdida de edificios o espacios públicos que se intervinieron o se perdieron irremediablemente.


Por ejemplo, hace menos de un mes la comunidad rechazó la destrucción del antiguo Lazareto en la calle 18 de Septiembre con Lautaro. Si bien estaba reconocido por la comunidad por su valor dentro de la historia de la salud ariqueña y como indicador de los antiguos límites de la ciudad, no se pudo evitar la pérdida, ya que este edificio no contaba con ningún tipo de resguardo. Actualmente en ese lugar se construye un establecimiento educacional. Hubiera sido fácil para arquitectos con sensibilidad patrimonial haber incorporado el antiguo edificio a las nuevas necesidades de espacio universitario.


Más dramático es el ejemplo del año pasado cuando se demolió el edificio del antiguo Colegio San Marcos (ahora Colegio Juan Pablo II) para dar paso a uno nuevo. Esto fue trágico pues ese edificio estaba considerado como Inmueble de Conservación Histórica en el Plano Regulador vigente, pero esto no bastó para evitar que fuera destruido. No sabemos exactamente cómo se permitió esto, si primó un anterior decreto municipal de demolición o si el mismo MINVU no estaba al tanto de sus atribuciones.


Además, con un potencial riesgo de pérdida irremediable están las casi únicas evidencias de la arquitectura colonial de Arica: Las ruinas monumentales de la antigua Iglesia de San Juan que ocupan gran parte de la manzana de Baquedano con Sotomayor. Una pequeña porción de su estructura se exhibe en el interior del Edificio Consistorial, pero la mayoría se encuentra en terrenos privados y en un avanzado grado de deterioro. Las ruinas han sido crecientemente presionadas por los modernos edificios colindantes y actualmente el terreno es ocupado para un estacionamiento vehicular. Los actuales dueños dicen estar obligados a destruir los muros coloniales, ya que ponen en riesgo la integridad de los vehículos de sus clientes.


Por otro lado, el actual Mercado Central, en la calle San Marcos entre Baquedano y Colón, se emplaza en el antiguo Convento de San Francisco, conservando en el subsuelo evidencias coloniales que constituyen Monumento Arqueológico. Tras los sismos del siglo XIX, un conjunto de elementos arquitectónicos de la época peruana de Arica, como los pilares de fierro forjado de la antigua Aduana, fueron habilitados en este lugar para dar forma a un Cuartel Militar y posteriormente al Mercado de Abastos.


Hoy en día, aunque el Mercado Central es considerado un Inmueble de Conservación Histórica por el Plan Regulador de Arica, cuenta con un decreto municipal de demolición y esta en permanente riesgo de que el Municipio destruya el edificio. Esto no sólo pone en riesgo el valor arquitectónico e histórico del inmueble, sino que además todo el valor social y la memoria colectiva que también forma parte de nuestra identidad ariqueña, que descansa en el Mercado Central y sus trabajadores.


Si los ariqueños queremos conservar los valores históricos y patrimoniales de la ciudad de Arica, en especial del casco antiguo, debemos identificar y solicitar la declaración de nuevos Monumentos Nacionales. Esta es una herramienta que no asegura una adecuada gestión, pero si protege de las eventuales destrucciones por razones inmobiliarias que se desentienden de nuestra historia. Es importante conservar estos edificios y lugares, con el objeto de reforzar nuestra identidad cultural y a partir de ella, también es posible desarrollar nuevas alternativas de Turismo Cultural, y encaminarnos en el esperado desarrollo regional.


¿Cuál lugar o edificio patrimonial de Arica propone Usted para su declaración como Monumento Nacional?.